Preguntas frecuentes

Lo que suelen preguntarnos.

Si tu duda no está aquí, escríbenos — probablemente valga la pena agregarla.

Sobre cómo trabajamos

No sé si necesito un sistema, una app o solo una página. ¿Puedo escribirles así?

Sí, y de hecho es lo más común. Definir qué se necesita es parte del trabajo, no un requisito para empezar. Si nos cuentas el problema, nosotros proponemos la forma.

¿Cuánto cuesta un proyecto?

Depende demasiado del alcance como para dar un número honesto sin conocerlo. Por eso no publicamos una lista de precios: preferimos entender primero y cotizar algo que de verdad corresponda a tu caso. La cotización formal siempre llega por escrito, con alcance y tiempos.

¿Trabajan con proyectos pequeños?

Sí. Van desde una sola pieza impresa hasta una plataforma completa. Lo que no hacemos es tomar un proyecto donde sabemos que no vamos a aportar valor — en ese caso te lo decimos y te orientamos.

¿Atienden fuera de Mazatlán?

Los proyectos de software se trabajan a distancia sin problema. Los productos físicos se envían. Para proyectos que requieren levantamiento en sitio, lo platicamos según el caso.

Software y sistemas

¿Por qué un sistema a la medida y no uno que ya existe?

Casi siempre conviene más uno que ya existe, y te lo vamos a decir si es tu caso. El desarrollo a medida tiene sentido cuando tu proceso es lo bastante particular como para que adaptarte a un software comercial te cueste más que construir el tuyo.

¿Qué pasa después de que entregan el sistema?

Se define desde el inicio: capacitación, periodo de ajustes y, si lo quieres, un esquema de soporte continuo. No entregamos y desaparecemos.

¿El código es mío?

Sí. Se acuerda por escrito antes de empezar. No dejamos a nadie amarrado a nosotros por no tener acceso a su propio sistema.

Diseño 3D y fabricación

Tengo una pieza rota y no consigo el repuesto. ¿Pueden replicarla?

En la mayoría de los casos sí. La medimos, la modelamos y — si se rompió por un defecto de diseño — aprovechamos para corregirlo. Copiarla idéntica reproduciría el mismo problema.

¿Necesito llevarles un archivo 3D?

No. Si lo tienes, mejor. Si no, partimos de una foto, un plano, una medida o la pieza física.

¿De qué material imprimen?

PLA de alta calidad para la mayoría de los productos. Para piezas que van a sufrir calor, esfuerzo o intemperie usamos PETG u otros materiales según lo que necesite la aplicación.

¿Qué tan grandes o en qué volumen fabrican?

Hemos fabricado desde llaveros hasta figuras de un metro de alto, y pedidos de más de mil piezas de un solo producto. El tamaño y el volumen definen el método de producción, así que se aterriza en la cotización.

Productos personalizados y NFC

¿Qué incluye un producto personalizado?

Diseño, impresión 3D a dos colores, herraje metálico y empaque individual. El NFC es opcional y se cotiza aparte porque no todos los proyectos lo necesitan.

¿Qué puede hacer el NFC exactamente?

Desde abrir un enlace (WhatsApp, Instagram, Maps) hasta cargar una plataforma completa que desarrollamos nosotros. El chip es solo el puente: lo interesante es lo que pongas del otro lado.

¿Funciona en iPhone y en Android?

Sí. En Android desde hace años, y en iPhone desde el XS (iOS 13) basta con acercar el teléfono, sin abrir ninguna app. En iPhone más viejos se lee desde el Centro de Control. Verificamos la lectura en ambos sistemas antes de entregar.

¿El NFC solo sirve para llaveros?

No, y esa es una de las confusiones más comunes. El mismo puente funciona en gafetes, empaques, tarjetas de presentación, placas de equipo o cualquier objeto físico. El llavero es simplemente el formato que más se ve.

¿Se puede cambiar el destino del NFC después de entregado?

Depende de cómo se programe. Si se configura apuntando a una dirección que nosotros controlamos, el destino se puede cambiar sin volver a tocar las piezas. Conviene decidirlo antes de programar el lote.

No necesitas traer la solución definida, ni un pliego de requerimientos, ni saber si lo tuyo es software o fabricación. Con que tengas el problema claro es suficiente para empezar a platicar.

Respondemos con preguntas antes que con un precio. Es la parte que hace que la cotización sirva de algo.